A mi hijo no le gusta la comida...¿o sí?

Cuántas veces nos hemos encontrado ante la situación de ofrecer un alimento a nuestros pequeños y que nos hagan creer que no les gusta.

¿Y porqué digo que nos hagan creer? Porque lo introducción de nuevos alimentos a los bebes y niños esconde un mundo sensorial y de decisiones.

Sabemos que la ventana en la cual los están predispuestos a probar alimentos nuevos es entre los 6 y los 18meses, pero en realidad esta ventana nunca se cierra, ¿alguno de vosotros descubrió un alimento o sabor últimamente? ¿Cómo fue vuestra experiencia?

A manera de orientación, los niños hasta la edad de 3 años pueden necesitar entre 5 y 10 intentos antes de aceptar un nuevo alimento; a partir de los 3, podrían requerir unos 15.

¿Por qué? Porque lo primero que hacen los más pequeños es observar, oler, tocar, si les convence, quizás lo intenten morder y masticar, después podrían tragarlo, y a partir de ahí deciden si les gusta.

Los mayores, con más experiencia y memoria, comparan, por lo que el proceso quizá requiera ms intentos antes de probarlo y decidir. Además, las texturas son importantes. Quizá a tu hijo/hija no le guste el pimiento cocinado, pero lo devore crudo: ¡fresco y crujiente!

Aquí os dejo algunos consejos y técnicas que espero os ayuden:

Desde que empiezan con sólidos, hasta que toman 3 comidas y dos snacks por día:

- Presión y expectativas bajas. Su alimento principal es aun la leche y es el momento de experimentar y jugar juntos. ¡Si, juntos! Ayuda a tu bebe a explorar sensorialmente sus alimentos. ¿Se ha manchado mucho? ¡Al baño! ¿No comió suficiente? ¡Biberón!

- No te estanques en los purés. Dos semanas suele bastar, pasa a los machacados, después blandos y finalmente a los cocinados al punto. De esta forma introducirás texturas que ayudaran posteriormente y masticaran, lo que ayuda en la digestión.

- ¿No quieren sentarse en la mesa o silla alta? … ¿qué tal un picnic en el suelo? Si esto evita la pataleta y lo predispone a comer, merecerá la pena.

Una vez que comen (desde los 18 meses aproximadamente):

- Seguimos con expectativas y la presión bajas, y confiamos en que saben el hambre que tienen. Escucha y observa, nos darán pistas. Anímate a usar hierbas y condimentos naturales sin sal. ¿Quizá un poco de limón? ¿Qué tal algo de orégano o porque no, un punto de pimienta? ¿Le gustan las cosas crujientes? ¿Qué tal unos chips de brócoli, boniato o berenjena? No cuentes las calorías por días, si no por semanas, observa su desarrollo y actividad, esto te hará sentir más seguro.

-Crea en tu peque un minichef: es más probable que este abierto a probar algo que el mismo ayudo a cocinar. Dale tareas sencillas, lavar, medir, batir, cualquier cosa que le haga sentir participe y no lo ponga en peligro. ¡Disfrutareis juntos!

Déjalo decidir, dale a elegir alimentos, su plato, su cubierto, que te ayude a poner la mesa, todo esto va creando una rutina y un cambio de pensamiento de, por ejemplo, pasar de jugar a comer.

- ¿Tuvisteis un día complicado? ¿Aburridos? ¿Qué tal unas olimpiadas de comida? Pon diferentes alimentos en la mesa y cúbrelos, el primero que llegue al otro extremo habiendo probado un poco de cada, ¡gana!

En definitiva, y como consejo general, te diré que apliques el sistema PEPA:

- Persistencia, no tires la toalla y vuelve a ofrecérselo una y otra vez.

- Exposición, pero no solo a la hora de comer, podéis dibujarlo, jugar con ellos, échale imaginación.

- Positividad, a veces cuesta, y al fin y al cabo los papas somos humanos, pero inténtalo sin juzgarte.

- Aventura, se aventurero cuanto más amplio sea su paladar, mejor!

 

Maria Lastra

Chef and Feeding Consultant

maria.lastra@hotmail.co.uk